lunes, 24 de mayo de 2010

.Tanorexia: el deseo compulsivo de estar bronceado todo el año.




Las consecuencias más comunes de esta “adicción al sol” son el aumento de arrugas y las manchas, el envejecimiento de la piel, y las queratosis solares. Pero además, tal y como alertan los dermatólogos, esta práctica multiplica por tres la posibilidad de cáncer de piel.


Son personas “adictas al bronceado”. Tal y como lo definen los expertos, la tanorexia es “el deseo compulsivo y absolutamente insano de estar moreno todo el año", y para ello no dudan en tomar el sol todo el tiempo que pueden, o hacer uso de cualquier otro método, como usar cabinas de rayos UVA. "Se trata de un trastorno dismórfico corporal, incluido en el término dismorfofobia, que incluye otros como la anorexia o la vigorexia”, tal y como ha advertido el presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el doctor Julián Sánchez Conejo-Mir.

Junto con la tanofobia (o miedo al sol) son "adicciones estéticas igual de peligrosas para la piel" y de las que, en l

as consultas, se encuentran cada vez más casos, a pesar de que aún no están contempladas por las academias como enfermedades de la piel. Los dermatólogos pueden encontrar, a diario en sus consultas, entre 20 y 25 personas con tanorexia o tanofobia", precisa este experto, quien dice que la "adicción a estar moreno se da más en los jóvenes y el miedo al sol en los mayores".

“En el caso de la tanorexia lo pusieron de moda los Beckham y ahora está también el diseñador Valentino o la actriz Lindsay Lohan", indica el doctor Conejo-Mir, que añade que "este problema aparece porque, al ponerse al sol, el cerebro libera unas sustancias llamadas endorfinas o encefaquinas que hacen que la persona se sienta bien y que, cuando estas endorfinas descienden, sientan la necesidad imperiosa de volver al sol".

Los “adictos al moreno” presentan síntomas como ansiedad por no perder el tono, competencia entre amigos y familiares por ver quién está más bronceado o distorsión de la realidad, ya que, según este dermatólogo, "se ven blancos". Suelen utilizar además las cabinas de rayos uva, especialmente durante los meses no estivales, en las que "una sesión de 7 u 8 minutos equivale a un día entero de sol. Lo peor es que, quien se da rayos, suele ir varias veces por semana, lo que al final es mucha radiación", advierte el presidente de AEDV.


Consecuencias: cáncer de piel

Las consecuencias de esta práctica abusiva son el aumento de las arrugas y manchas, el envejecimiento de la piel, y las queratosis solares. Además, y lo que es más grave, los expertos alertan que es la culpable de que los casos de cáncer de piel aumenten cada año un diez por ciento. "En dos o tres años de tanorexia, la piel envejece y a los cuatro o cinco, puede aparecer el cáncer de piel", alerta el doctor Sánchez Conejo-Mir.

Según la OMS, cada año se declaran cerca de 130.000 melanomas y, más de dos millones de casos de otros cánceres cutáneos, observando un incremento de la incidencia en los últimos años de entre un 3 y un 8 por ciento. De hecho, este organismo revela que uno de cada tres cánceres diagnosticados en todo el mundo es cutáneo y calcula que son más de 66.000 las muertes anuales debidas a los melanomas.

En España, los datos más recientes revelan que hay 4.000 nuevos casos de melanoma al año, con un balance del 90 por ciento de muertes. Las quemaduras producidas antes de los 20 años generan los melanomas a partir de los 40. Asimismo, la exposición continua por actividades deportivas y profesionales está relacionada con los carcinomas basocelulares y epidermoides.

Se estima igualmente que una de cada cinco personas de 70 años va a padecer al menos un cáncer de piel. Esta incidencia ha aumentado debido a la longevidad de la población y los hábitos de ocio al aire libre. De este modo, el perfil actual sobre el que se concentra el mayor número de casos de melanoma sería el de una mujer de unos 55 años que durante las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado se expuso al sol de manera desmesurada y sin precauciones.

Según ha explicado el presidente de la AEDV, "el cáncer de piel es el único tumor al que no se está consiguiendo frenar, de hecho muchos lo consideran ya la epidemia del siglo XXI, ya que la tendencia prevé que los casos se tripliquen de aquí a 2020". Y ello, a pesar de que se trata de una enfermedad que se cura en un cien por cien de los casos si se detecta en estadios tempranos.


Diagnóstico precoz

En este contexto, la Academia Española de Dermatología y Venereología ha presentado hace unos días la 'XI Campaña nacional de Diagnóstico Precoz del Melanoma' (Euromelanoma 2010), una iniciativa que ha detectado durante sus diez ediciones anteriores más de medio millar de cánceres de piel y lesiones precancerosas entre la población participante.

La campaña tiene como objetivo difundir el mensaje de prevención a la población a través del autoexamen de piel y acercar al dermatólogo como el principal actor en el diagnóstico precoz del melanoma. En el marco de esta campaña, que está recorriendo varias ciudades españolas, uno de los responsables de la iniciativa, el farmacéutico Manual López, ha destacado la importancia de conocer "la cinco reglas o el 'abcde' de las autoexploraciones, como primera medida de un diagnóstico precoz".

Así, explicó a Europa Press que el 'abcde' de la autoexploración de los lunares del cuerpo representan la "primera barrera" contra este cáncer, una medida a la que le seguirían "la prueba que determina cuál es nuestro fototipo de piel y los análisis mediante el dermatoscopio que nos pueden revelar si tenemos un principio de melanoma", reseñó.

En cuanto a las cinco reglas de la autoexploración, señaló que la 'a' hace referencia a si el lunar es o no asimétrico, "de serlo hay un riesgo mayor"; la 'b' a si los bordes del lunar son irregulares; la 'c' a si tiene color, "ya que los tumores malignos suelen tener varios colores"; la 'd' a su diámetro, "puesto que un lunar superior a los seis milímetros nos tiene que poner en alerta", y la 'e' a su evolución, "es decir, si notamos todo esto, que ha cambiado de tamaño, forma, color, etcétera".

De igual modo, explicó que la escala de fototipos va del 1, que se corresponde a una persona de piel clara y pelirroja, al 5, que agruparía a las personas de color, y señaló que el fototipo de los españoles es el intermedio, esto es entre el 3 y el 4, lo que quiere decir que tenemos cierta predisposición al bronceado.


Tanofobia: el miedo al sol

Por otro lado, los expertos también han advertido de las consecuencias que tiene la tanofobia, práctica que también está aumentando en los últimos años, y que tiene su origen en el miedo irracional a tomar al sol que, según los expertos, puede ser fruto de los consejos extremos que muchos dermatólogos han dado sobre la protección extrema.

Esta adicción afecta, especialmente a las personas de mayor edad, y entre las consecuencias que acarrea los expertos señalan el aumenta el riesgo de déficit de vitamina D, “lo que puede dar lugar a la aparición de cánceres como el de colon, mama o próstata, además de debilitar los huesos".

Tal y como explica el doctor Sánchez Conejo-Mir, "suele ser un problema de personas entre los 50 y los 60 años. A partir de los 50, aunque se tomen muchos huevos o mucha leche, la pro-vitamina D no se convierte en verdadera vitamina D si no se toma el sol. Por ello los dermatólogos están reconsiderando la cultura frente al sol, apostando por evitar los mensajes extremos y adaptando los consejos para cada edad".

Por ello, los dermatólogos se plantean "abandonar los mensajes extremos sobre la cultura del sol" para poder seguir combatiendo la tanorexia o adicción al sol, pero sin elevar los casos de esta nueva enfermedad, llamada tanofobia, que perjudica a los más mayores. “El dermatólogo debe matizar sus mensajes sobre el sol, destinando consejos específicos para los jóvenes que son o tienen riesgo de caer en la tanorexia y para los mayores, que necesitan por salud tomar el sol", explica el presidente de la AEDV.


¿Cómo debe ser la exposición al sol?

En este contexto, los dermatólogos exponen una serie de medidas adecuadas de protección solar frente a la radiación UVA y UVB durante todo el año. La necesidad de protección de la piel frente a la exposición solar es un problema importante de salud, no sólo de moda o estética, explican, aunque reconocen que es muy difícil cambiar la cultura del sol.

Como parte de los consejos para mantener una piel sana reduciendo el riesgo de padecer cáncer de piel, los especialistas recomiendan la utilización de un fotoprotector adecuado cuando se vaya a estar expuesto al sol, especialmente entre niños y personas mayores, los colectivos más vulnerables. Así, el presidente de la AEDV señala que, de cara al verano y las visitas a la playa, "lo ideal es ponerse el fotoprotector justo al llegar, no media hora antes como se aconseja habitualmente, ya que el sol que recibimos los diez minutos que pasan hasta que nos acomodamos son beneficiosos para la piel y para la producción de vitamina D".

También es importante proteger la cabeza, el cuerpo y los ojos, con gorras, camisetas y gafas de sol. Además, hay que recordar que durante el período estival, es necesario intentar estar a la sombra desde las 12:00 horas hasta las 17:00 horas, ya que son las horas de mayor riesgo.

Asimismo, los expertos aconsejan beber mucha agua o bebidas isotónicas para reponer las pérdidas de agua y sales minerales indispensables para el organismo y la belleza de la piel, así como utilizar protectores labiales para evitar quemaduras, deshidratación y sequedad. Y es que, los labios son una zona muy sensible y carecen de protección natural contra las radiaciones UV. Por otro lado, hay que evitar el uso de productos cosméticos, perfumes y lociones que contengan alcohol, ya que favorecen la irritación de la piel.

Por último, recuerdan la importancia de hacernos de forma periódica nuestras propias autoexploraciones, así como consultar con un especialista dermatólogo al menos una vez al año en el caso de que seamos población de riesgo de padecer un cáncer de piel.


Las consecuencias más comunes de esta “adicción al sol” son el aumento de arrugas y las manchas, el envejecimiento de la piel, y las queratosis solares. Pero además, tal y como alertan los dermatólogos, esta práctica multiplica por tres la posibilidad de cáncer de piel.



Son personas “adictas al moreno”. Tal y como lo definen los expertos, la tanorexia es “el deseo compulsivo y absolutamente insano de estar moreno todo el año", y para ello no dudan en tomar el sol todo el tiempo que pueden, o hacer uso de cualquier otro método, como usar cabinas de rayos UVA. "Se trata de un trastorno dismórfico corporal, incluido en el término dismorfofobia, que incluye otros como la anorexia o la vigorexia”, tal y como ha advertido el presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el doctor Julián Sánchez Conejo-Mir.

Junto con la tanofobia (o miedo al sol) son "adicciones estéticas igual de peligrosas para la piel" y de las que, en las consultas, se encuentran cada vez más casos, a pesar de que aún no están contempladas por las academias como enfermedades de la piel. Los dermatólogos pueden encontrar, a diario en sus consultas, entre 20 y 25 personas con tanorexia o tanofobia", precisa este experto, quien dice que la "adicción a estar moreno se da más en los jóvenes y el miedo al sol en los mayores".

“En el caso de la tanorexia lo pusieron de moda los Beckham y ahora está también el diseñador Valentino o la actriz Lindsay Lohan", indica el doctor Conejo-Mir, que añade que "este problema aparece porque, al ponerse al sol, el cerebro libera unas sustancias llamadas endorfinas o encefaquinas que hacen que la persona se sienta bien y que, cuando estas endorfinas descienden, sientan la necesidad imperiosa de volver al sol".

Los “adictos al moreno” presentan síntomas como ansiedad por no perder el tono, competencia entre amigos y familiares por ver quién está más bronceado o distorsión de la realidad, ya que, según este dermatólogo, "se ven blancos". Suelen utilizar además las cabinas de rayos uva, especialmente durante los meses no estivales, en las que "una sesión de 7 u 8 minutos equivale a un día entero de sol. Lo peor es que, quien se da rayos, suele ir varias veces por semana, lo que al final es mucha radiación", advierte el presidente de AEDV.


Consecuencias: cáncer de piel

Las consecuencias de esta práctica abusiva son el aumento de las arrugas y manchas, el envejecimiento de la piel, y las queratosis solares. Además, y lo que es más grave, los expertos alertan que es la culpable de que los casos de cáncer de piel aumenten cada año un diez por ciento. "En dos o tres años de tanorexia, la piel envejece y a los cuatro o cinco, puede aparecer el cáncer de piel", alerta el doctor Sánchez Conejo-Mir.

Según la OMS, cada año se declaran cerca de 130.000 melanomas y, más de dos millones de casos de otros cánceres cutáneos, observando un incremento de la incidencia en los últimos años de entre un 3 y un 8 por ciento. De hecho, este organismo revela que uno de cada tres cánceres diagnosticados en todo el mundo es cutáneo y calcula que son más de 66.000 las muertes anuales debidas a los melanomas.

En España, los datos más recientes revelan que hay 4.000 nuevos casos de melanoma al año, con un balance del 90 por ciento de muertes. Las quemaduras producidas antes de los 20 años generan los melanomas a partir de los 40. Asimismo, la exposición continua por actividades deportivas y profesionales está relacionada con los carcinomas basocelulares y epidermoides.

Se estima igualmente que una de cada cinco personas de 70 años va a padecer al menos un cáncer de piel. Esta incidencia ha aumentado debido a la longevidad de la población y los hábitos de ocio al aire libre. De este modo, el perfil actual sobre el que se concentra el mayor número de casos de melanoma sería el de una mujer de unos 55 años que durante las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado se expuso al sol de manera desmesurada y sin precauciones.

Según ha explicado el presidente de la AEDV, "el cáncer de piel es el único tumor al que no se está consiguiendo frenar, de hecho muchos lo consideran ya la epidemia del siglo XXI, ya que la tendencia prevé que los casos se tripliquen de aquí a 2020". Y ello, a pesar de que se trata de una enfermedad que se cura en un cien por cien de los casos si se detecta en estadios tempranos.


Diagnóstico precoz

En este contexto, la Academia Española de Dermatología y Venereología ha presentado hace unos días la 'XI Campaña nacional de Diagnóstico Precoz del Melanoma' (Euromelanoma 2010), una iniciativa que ha detectado durante sus diez ediciones anteriores más de medio millar de cánceres de piel y lesiones precancerosas entre la población participante.

La campaña tiene como objetivo difundir el mensaje de prevención a la población a través del autoexamen de piel y acercar al dermatólogo como el principal actor en el diagnóstico precoz del melanoma. En el marco de esta campaña, que está recorriendo varias ciudades españolas, uno de los responsables de la iniciativa, el farmacéutico Manual López, ha destacado la importancia de conocer "la cinco reglas o el 'abcde' de las autoexploraciones, como primera medida de un diagnóstico precoz".

Así, explicó a Europa Press que el 'abcde' de la autoexploración de los lunares del cuerpo representan la "primera barrera" contra este cáncer, una medida a la que le seguirían "la prueba que determina cuál es nuestro fototipo de piel y los análisis mediante el dermatoscopio que nos pueden revelar si tenemos un principio de melanoma", reseñó.

En cuanto a las cinco reglas de la autoexploración, señaló que la 'a' hace referencia a si el lunar es o no asimétrico, "de serlo hay un riesgo mayor"; la 'b' a si los bordes del lunar son irregulares; la 'c' a si tiene color, "ya que los tumores malignos suelen tener varios colores"; la 'd' a su diámetro, "puesto que un lunar superior a los seis milímetros nos tiene que poner en alerta", y la 'e' a su evolución, "es decir, si notamos todo esto, que ha cambiado de tamaño, forma, color, etcétera".

De igual modo, explicó que la escala de fototipos va del 1, que se corresponde a una persona de piel clara y pelirroja, al 5, que agruparía a las personas de color, y señaló que el fototipo de los españoles es el intermedio, esto es entre el 3 y el 4, lo que quiere decir que tenemos cierta predisposición al bronceado.


Tanofobia: el miedo al sol

Por otro lado, los expertos también han advertido de las consecuencias que tiene la tanofobia, práctica que también está aumentando en los últimos años, y que tiene su origen en el miedo irracional a tomar al sol que, según los expertos, puede ser fruto de los consejos extremos que muchos dermatólogos han dado sobre la protección extrema.

Esta adicción afecta, especialmente a las personas de mayor edad, y entre las consecuencias que acarrea los expertos señalan el aumenta el riesgo de déficit de vitamina D, “lo que puede dar lugar a la aparición de cánceres como el de colon, mama o próstata, además de debilitar los huesos".

Tal y como explica el doctor Sánchez Conejo-Mir, "suele ser un problema de personas entre los 50 y los 60 años. A partir de los 50, aunque se tomen muchos huevos o mucha leche, la pro-vitamina D no se convierte en verdadera vitamina D si no se toma el sol. Por ello los dermatólogos están reconsiderando la cultura frente al sol, apostando por evitar los mensajes extremos y adaptando los consejos para cada edad".

Por ello, los dermatólogos se plantean "abandonar los mensajes extremos sobre la cultura del sol" para poder seguir combatiendo la tanorexia o adicción al sol, pero sin elevar los casos de esta nueva enfermedad, llamada tanofobia, que perjudica a los más mayores. “El dermatólogo debe matizar sus mensajes sobre el sol, destinando consejos específicos para los jóvenes que son o tienen riesgo de caer en la tanorexia y para los mayores, que necesitan por salud tomar el sol", explica el presidente de la AEDV.


¿Cómo debe ser la exposición al sol?

En este contexto, los dermatólogos exponen una serie de medidas adecuadas de protección solar frente a la radiación UVA y UVB durante todo el año. La necesidad de protección de la piel frente a la exposición solar es un problema importante de salud, no sólo de moda o estética, explican, aunque reconocen que es muy difícil cambiar la cultura del sol.

Como parte de los consejos para mantener una piel sana reduciendo el riesgo de padecer cáncer de piel, los especialistas recomiendan la utilización de un fotoprotector adecuado cuando se vaya a estar expuesto al sol, especialmente entre niños y personas mayores, los colectivos más vulnerables. Así, el presidente de la AEDV señala que, de cara al verano y las visitas a la playa, "lo ideal es ponerse el fotoprotector justo al llegar, no media hora antes como se aconseja habitualmente, ya que el sol que recibimos los diez minutos que pasan hasta que nos acomodamos son beneficiosos para la piel y para la producción de vitamina D".

También es importante proteger la cabeza, el cuerpo y los ojos, con gorras, camisetas y gafas de sol. Además, hay que recordar que durante el período estival, es necesario intentar estar a la sombra desde las 12:00 horas hasta las 17:00 horas, ya que son las horas de mayor riesgo.

Asimismo, los expertos aconsejan beber mucha agua o bebidas isotónicas para reponer las pérdidas de agua y sales minerales indispensables para el organismo y la belleza de la piel, así como utilizar protectores labiales para evitar quemaduras, deshidratación y sequedad. Y es que, los labios son una zona muy sensible y carecen de protección natural contra las radiaciones UV. Por otro lado, hay que evitar el uso de productos cosméticos, perfumes y lociones que contengan alcohol, ya que favorecen la irritación de la piel.

Por último, recuerdan la importancia de hacernos de forma periódica nuestras propias autoexploraciones, así como consultar con un especialista dermatólogo al menos una vez al año en el caso de que seamos población de riesgo de padecer un cáncer de piel.

1 comentario:

carlos de la parra dijo...

Ésto explica la presencia de señoras lagartas,que vienen de cuando pensábamos que asolearse era totalmente benéfico,y ahora se ven condenadas a la piel de cocodrilo,pobrecitas,ojaláinventen algún remedio para la piel,mientras tanto a untarse sábila y crema de tepescohuite.

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