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Las consecuencias más comunes de esta “adicción al sol” son el aumento de arrugas y las manchas, el envejecimiento de la piel, y las queratosis solares. Pero además, tal y como alertan los dermatólogos, esta práctica multiplica por tres la posibilidad de cáncer de piel.
Son personas “adictas al bronceado”. Tal y como lo definen los expertos, la tanorexia es “el deseo compulsivo y absolutamente insano de estar moreno todo el año", y para ello no dudan en tomar el sol todo el tiempo que pueden, o hacer uso de cualquier otro método, como usar cabinas de rayos UVA. "Se trata de un trastorno dismórfico corporal, incluido en el término dismorfofobia, que incluye otros como la anorexia o la vigorexia”, tal y como ha advertido el presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el doctor Julián Sánchez Conejo-Mir.
Junto con la tanofobia (o miedo al sol) son "adicciones estéticas igual de peligrosas para la piel" y de las que, en l