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miércoles, 27 de abril de 2011

.Chizitos, asesino suelto.


Advierten que los chizitos podrían ser cancerígenos
Investigadores argentinos revelaron que tienen toxinas potencialmente malas para la salud. Niños y adolescentes, con más riesgo.


27.01.2011

Los chizitos, potencialmente perjudiciales para la salud.

Los chizitos, famosos en los cumpleaños de niños y en las picadas, poseen toxinas potencialmente cancerígenas, según un reciente estudio de científicos argentinos. Es que, según reveló la investigación, estos "palos de harina de maíz" son nada más y nada menos que "micotoxinas producidas por un hongo y catalogadas como posibles carcinógenos humanos por la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El estudio, realizado por por investigadores del INTA, la Universidad de Buenos Aires y la Comisión de Investigaciones Científicas, revela además que son los niños y los adolescentes los que más están en riesgo en la Argentina, porque son "consumidores en grandes cantidades" de chizitos. Por eso, el autor principal del la Html para corte en wordpress y blog

sábado, 25 de septiembre de 2010

.Médicos de pueblos fumigados.




31 de Agosto de 2010 · Por RENACE INFORMA- La Voz del Interior*

RENACE INFORMA

RED NACIONAL DE ACCION ECOLOGISTA DE LA ARGENTINA

29 de agosto 2010

PIDEN A LA NACIÓN QUE PROHÍBA LA FUMIGACIÓN AÉREA

TAMBIÉN SOLICITAN QUE SE RESTRINJA LA APLICACIÓN TERRESTRE

El 27 y 28 se realizó el primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados en el Pabellón Argentina de la Universidad Nacional de Córdoba. Expusieron profesionales de la salud sobre las enfermedades ocasionadas por el uso de agrotóxicos, especialmente el glifosato. Expusieron médicos de la provincia de Santa Fe, Chaco, Misiones y Córdoba.

El pediatra Rodolfo Páramo explicó sus trabajos en el norte de la provincia de Santa Fe y recalcó, de modo eufórico, los intereses económicos y la falta de humanidad de los ingenieros agrónomos a quienes calificó de "genocidas". Sobre los efectos de los agrotóxicos, narró los problemas respiratorios y de piel que presenta la población de Malabrigo, refiriendo al deber como profesional y como egresado de la universidad cordobesa. "Egresé de una universidad pública, para mí es un deber ético y moral advertir si encuentro algo que está provocando daño mínimo o máximo a la salud de una población".

Coni Fita, directora del Registro de Tumores Córdoba; Analía Otaño, integrante de la Red Salud Popular y delegada del Ministerio de Salud de la Nación en el Chaco; María del Pilar Díaz, directora de Epidemiología Ambiental del Cáncer de la UNC , entre otros, explicaron la relación entre el cáncer y el agrotóxico. Gladys Trombotto, genetista en la Maternidad Nacional brindó datos específicos sobre el aumento de malformaciones por la utilización de insecticidas: de 700.000 niños que nacen en Argentina, 21.000 tienen malformaciones. A nivel

domingo, 16 de mayo de 2010

.Pesticidas en Argentina.


En Argentina se unieron la codicia sojera, el uso irracional de plaguicidas, las corporaciones que los venden y la ausencia del Estado, para transformarnos en animalitos de laboratorio. Somos un experimento perverso. Plaguicidas -glifosato, endosulfán y 2,4 D- se aplican a mansalva, con aviones y máquinas mosquito, incluso cerca de viviendas, que tienen sus ventanas abiertas. En la mayor parte del país se pulverizan los cultivos y la gente. Pero estos venenos llegan además a la mesa de los consumidores, porque los mercados concentradores no controlan, y las indústrias alimenticias, tampoco.

Como en Argentina no tenemos un registro obligatorio de enfermedades, el experimento paga bien a sojeros, arroceros, algodoneros y corporaciones.

Mientras aumentan los desmontes, las superficies sembradas con transgénicos y el uso de plaguicidas, crece también la epidemia de afectados. Pero al no haber registro, esa epidemia es tan silenciosa, como letal.

La lucha contra los plaguicidas y las corporaciones cae a veces en una trampa. Mientras se castiga a Monsanto o Bayer (que ni se enteran del castigo) quedan sin control social dos organismos clave: la CONABIA, que autoriza los cultivos transgénicos, y el SENASA, que autoriza los plaguicidas. Hay que decirlo con todas las letras:

EN ARGENTINA LA AGRICULTURA INDUSTRIAL Y LOS PLAGUICIDAS HAN CREADO UN EXPERIMENTO ABIERTO, DONDE LAS ENORMES GANANCIAS TIENEN UN PRECIO ATROZ Y SILENCIOSO: LA PÉRDIDA DE LA SALUD, LA PÉRDIDA DE VIDAS HUMANAS Y LA PÉRDIDA DE ECOSISTEMAS VITALES PARA SOBREVIVIR!

miércoles, 31 de marzo de 2010

.Un freno a los agroquímicos en Sante fé.



La Justicia de Santa Fe dejó firme la prohibición de utilizar glifosato, el pilar fundamental de la producción sojera, en cercanías de zonas urbanas. El fallo marca jurisprudencia, invierte el cargo de la prueba y exige nuevos estudios a la provincia.

Por Darío Aranda

La Justicia de Santa Fe dictó un fallo inédito, con posibles impactos en el modelo agropecuario de la Argentina, al dejar firme una sentencia que prohíbe las fumigaciones con glifosato en cercanías de zonas urbanas de la ciudad de San Jorge, en el oeste provincial. La medida fue decidida por la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial (Sala II) de Santa Fe, que dio otro paso inédito: ordenó que el gobierno de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) demuestren, en el lapso de seis meses, que los agroquímicos no son perjudiciales para la salud. De esta manera, por primera vez,

sábado, 30 de enero de 2010

.Haití: La maldición blanca.


LA MALDICIÓN BLANCA / por Eduardo Galeano

El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el
mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del
cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de
comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino
porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente
Aristide.

Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las
enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación
atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día
cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico
negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después
de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832
Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.

Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre
desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y
propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y
decía que había que "confinar la peste en esa isla". Su país lo escuchó.
Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento
diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se
llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los
brazos negros

jueves, 14 de enero de 2010

.Varios estudios detectaron restos tóxicos de plaguicidas en alimentos de gran consumo.



Millones de argentinos consumen diariamente cereales, frutas, verduras y hortalizas que, en su mayoría, no atraviesan control alguno . O que estarían prohibidos en Europa y EE.UU., por superar los límites permitidos de agrotóxicos. PERFIL presenta recientes informes de universidades nacionales que alertan sobre la presencia de venenos invisibles, y que matan. El Estado ausente, otra vez.


Por Ximena Pascutti


VENENO INVISIBLE. Residuos tóxicos de herbicidas, insecticidas y acaricidas fueron hallados en alimentos naturales de consumo masivo en todo el país.

"Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago". Cuando Cervantes dibujó en la boca de su estrecho don Quijote el consejo para Sancho, allá por el 1600, las preocupaciones asociadas a la comida eran bastante más sencillas que ahora: el goloso temía engordar; el hambriento, perecer.

Pero hoy cada alimento parece esconder un enemigo agazapado. Mientras los padres huyen de la traicionera Escherichia coli y los vegetarianos buscan "sustitutos" de la carne, los científicos se ocupan cada vez más de los residuos de plaguicidas presentes en lácteos, granos, frutas y verduras: un mal bocado que inquieta a los grandes importadores, como la Unión Europea, Rusia y los Estados Unidos, pero parece no indigestar a las autoridades locales.

En mayo, la Cámara de Diputados santafesina elevó al Ejecutivo provincial un pedido de informes sobre la presencia de plaguicidas y otros residuos peligrosos en leche materna y en productos lácteos industriales como leche, yogur y postres destinados sobre todo a los más chicos.

viernes, 30 de octubre de 2009

.Quién dijo que no hay escuelas rancho en la Argentina?:


Crónica del olvido... Historia y realidad de la Escuela n° 4236 - Sala Esculla (Iruya)


Sala Esculla es un paraje lejano y aislado, ubicado a unos cuarenta km aproximadamente al sudeste de la cabecera departamental de Iruya. La única vía de acceso es un camino de herradura (unas diez horas de caminata o a lomo de mula). La población se encuentra dispersa en un relieve muy hostil por lo pronunciado de las quebradas y peñas y bajo condiciones climáticas muy duras, el invierno castiga con temperaturas bajo cero y vientos fuertes, en tanto que el verano es sumamente lluvioso produciendo aludes y desmoronamientos con crecidas sorpresivas de los innumerables cursos de agua que surcan el paraje. Pertenecen a la etnia kolla, son 24 a 30 familias, según las épocas, dado que algunas de ellas se trasladan con su ganado según la disponibilidad de pasturas, habitando por épocas en la provincia de Jujuy, por épocas en Salta. Su economía es netamente de subsistencia, cultivan papa y maíz básicamente para el consumo familiar y si hay buena cosecha tal vez guarden para realizar trueque, ya que dinero poco y nada se conoce. También crían ganado menor (cabras y ovejas) siempre, como dije, para el consumo familiar y de vez en cuando para la venta o trueque por mercadería. En lo que respecta a salud "están cubiertos por un puesto sanitario" Cuyo responsable es un agente sanitario que en realidad hace el trabajo de un enfermero! La visita del medico es regular, la última fue hace dos años! Pero tenemos una radio para consultar al medico en caso de emergencias y un rosario para rogar a dios que haya medicinas, porque el plan remediar aquí no tiene remedio ni remedios!! Es de destacar que la iglesia si se hace presente, no solo con la palabra, sino también con la presencia del curita Juan Jesús, que siempre nos provee de algunas ropas para los necesitados, mercadería o algún material para avanzar en la construcción y mejora de la escuela. En este contexto funciona desde 1985 la escuela n° 4236 "Fray Bartolomé de las Casas". Desde su creación funcionó como albergue (no reconocido por el ministerio de educación hasta el 2007), debido a las distancias que los niños deben recorrer para llegar a la misma tanto como a la dificultad económica de los padres para brindarles una alimentación adecuada.

jueves, 15 de octubre de 2009

.11 de octubre el "Último Día de Libertad de los Pueblos Originarios de América".


TeleSUR
Comunidades indígenas de Argentina cuestionan la celebración del 12 de Octubre como Día de la Raza, concepto que a su entender refleja la visión de los conquistadores españoles de América en perjucio de sus antepasados.
El gubernamental Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) respalda el reclamo indígena, porque "la Argentina es signataria de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial".


Ese pacto internacional "determina que toda idea o doctrina de superioridad basada en la diferenciación racial es científicamente falsa, moralmente condenable y socialmente injusta", sostiene el Inadi, que presentó un proyecto de ley para instaurar en esa fecha el Día de la Diversidad Cultural Americana.

En aldeas guaraníes de la nordestina provincia de Misiones, se conmemoró este domingo 11 de octubre el "Último Día de Libertad de los Pueblos Originarios de América".
En particular, en la comunidad Yryapú ("ruido del agua", en guaraní), en plena selva y cerca de las Cataratas del Iguazú (1400 km al norte), el lunes se celebrará además el "Día de la Resistencia".

"El 12 de octubre de 1492 comenzó el saqueo. Junto a la vida de millones de hermanos, se llevaron los metales y piedras preciosas (...) se ensañaron también con nuestras tierras y selvas, avanzando sin detenerse hasta ahora, sobre los últimos tesoros -ya no materiales- que guarda nuestro espíritu interminable", dice la invitación a la ceremonia. "Sentimos la necesidad de alertar al mundo blanco sobre la destrucción de la naturaleza, que los matará a ellos y también a nuestros hijos", añade, y ofrece "ayudar a los blancos a construir un mundo que nos incluya a todos".

domingo, 23 de agosto de 2009

.ETNOCIDIO AGRARIO .


Endosulfán + Glifosato

El rotundo fracaso del paquete de asesoramiento agronómico.


ENDOSULFÁN


Bayer se compromete a dejar de vender el plaguicida.

La empresa multinacional química-farmacéutica Bayer se ha comprometido a concluir con la distribución del plaguicida ENDOSULFAN en el año 2010 y a reemplazar a este tóxico por alternativas más seguras.

Karl Tupper, científico del staff de PAN Estados Unidos, dijo: “al retirarse Bayer, en el mercado quedan un puñado de fabricantes genéricos que venden este veneno. Les pedimos a estas empresas que prioricen la salud y el medio ambiente por sobre las ganancias que obtienen a través de este tóxico y que frenen sus ventas. Es lo único responsable por hacer”.

Al respecto, el Coordinador Regional de la Red de Acción en Plaguicidas de América Latina – RAPAL -, Javier Souza Casadinho afirmó “En América Latina el Endosulfan es uno de los tóxicos más utilizados; desde muchos países estamos llevando a cabo campañas de sensibilización y acciones a nivel político para qué este producto sea prohibido, a su vez estamos realizando acciones de investigación, difusión y haciendo capacitaciones para reemplazar al endosulfan por alternativas agroecológicas, esto es no requerir más el uso de plaguicidas”

Fuente: Red Rap-al / CETAAR



GLIFOSATO

Se suman las voces de alerta sobre el uso indiscriminado de este agro tóxico asociado a la soja y al etnocidio de nuestra cultura agropecuaria.

“Los efectos cancerígenos, acción mutagénica, contaminación de alimentos y persistencia en suelos y cultivos, han sido demostrados en forma fehaciente por numerosas investigaciones en nuestro país y el mundo, incluyendo los últimos aportes del doctor Andrés Carrasco, Director del Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA”, denunciaron.

“En una rara coincidencia con los grupos económicos, ni los gobiernos ni el SENASA han dado acuse de recibo de tales investigaciones”. Entre otras, han cobrado público conocimiento el reciente pedido de informes en la Cámara de Diputados de la Nación; el pedido de reclasificación del glifosato de diputados santafesinos y la creación de una comisión específica sobre agrotóxicos en el Ministerio de Salud de la Nación.

Desde la campaña "¡Paren de Fumigar!", el Centro de Protección a la Naturaleza pretende, entre otras actividades, la aplicación de la normativa provincial sobre agrotóxicos (Ley N° 11.273) y la suspensión del uso y/o reclasificación de las formulaciones de glifosato.

Se recordó también que existen publicaciones de científicos nacionales e internacionales sobre las consecuencias negativas del glifosato; la vigencia del pedido de la Defensoría del Pueblo de la Nación para suspender su aspersión en las vías férreas y el pedido realizado por la Cámara de Diputados del Chaco al Gobernador para que se prohíba la aplicación de glifosato y endosulfan en esa provincia.

Fuente: Centro de Protección a la Naturaleza (CeProNat),

viernes, 21 de agosto de 2009

.La guerra es un buen negocio: invierta a su hijo.


"La matanza, mortificación, mutilación, denigración y abandono de los hijos a pasado a ser un hecho de observación cotidiana tan evidente que la aproximación científica al problema que suscita, debe iniciarse con el desencubrimiento de la negación universal que pesa sobre tan reiterado y extendido fenómeno del que todos somos actores activos o pasivos.
Las agresiones y destrucciones parciales o totales infringidas por los padres a sus propios hijos, son universales y se presentan en todos los grupos sociales, tanto en los primitivos como en los contemporáneos. Los hechos que confirman estas afirmaciones se registran en todo el mundo. En efecto, los castigos corporales o mentales, el abandono o la desconsideración, la mutilación o la matanza de los hijos, niños o jóvenes -entre las que sobresale la guerra- se encuentra en todas las latitudes.
La guerra es un buen negocio, invierta a su hijo”.

“El filicidio”, Arnaldo Rascovsky.

domingo, 16 de agosto de 2009

.Fumigan sobre niños argentinos.

Esta noticia como otras similares, deben dar la vuelta al mundo tantas veces como sea necesario para parar la depredacion sojera que hacen algunos discipulos del poder....


Diario La Voz del Interior - Córdoba

Lluvia tóxica

Lunes, 10 de Agosto de 2009 18:47

Córdoba - Están solos, perdidos campo adentro. Solos con sus alumnos. Preocupados y llenos de miedo. Temiendo por su salud y la de los chicos. Sintiendo que nadie los ampara contra la lluvia de veneno que cae desde el cielo. Son los maestros rurales cordobeses, "privilegiados" testigos del boom sojero de los últimos años, y una de las poblaciones más afectadas por los "efectos colaterales" de las fumigaciones con agroquímicos que no reparan en nada con tal de proteger al "poroto de oro". Ni siquiera en las escuelas, con sus profesores y estudiantes encerrados en las aulas.

Se estima que hay al menos 400 colegios rurales apostados en el corredor sojero que atraviesa toda la provincia de Córdoba siguiendo la traza de la ruta 9, tanto hacia el norte como hacia el sudeste de la capital cordobesa. En ellos, más de un millar de docentes y unos 10 mil alumnos no sólo pelean contra las dificultades de enseñar y aprender lejos de las comodidades de los centros urbanos, sino también contra la desaprensión de muchos productores agrícolas que fumigan sus campos con herbicidas e insecticidas de alta toxicidad.

"Cada vez son más los maestros rurales que manifiestan problemas de salud derivados de la exposición a los herbicidas. Tenemos muchos casos de cáncer y maestros con agrotóxicos en sangre. Las escuelas están cercadas por campos de soja y las fumigaciones se realizan directamente sobre los edificios", denunció Gerardo Mesquida, integrante del grupo Docentes Rurales Fumigados.

"Después de cada paso de las avionetas, muchos chicos aparecen con sus rostros hinchados y sarpullidos en la piel. Cada vez usan productos más tóxicos, como el endosulfán, o el glifosato en concentraciones terriblemente elevadas", aseguró Mesquida.

"La legislación vigente sólo prohíbe el uso de agroquímicos de alta toxicidad, pero la exposición prolongada a productos de baja toxicidad tiene un impacto crónico, a largo plazo, que puede traer serios problemas a los docentes y alumnos, e incluso a su descendencia," agregó Luis Pereyra, docente de Marcos Juárez e integrante del Centro de Atención Primaria Ambiental (Cepa).

Debido a la infinidad de denuncias que ya tienen desde colegios de casi toda la provincia, Docentes Rurales Fumigados le solicitó a la Unión de Educadores de la Provincia (UEPC) que tome cartas en el asunto, y le exija al Gobierno que intensifique los controles sobre las fumigaciones.

"Estamos desprotegidos y alguien tiene que hacer algo. El Ministerio de Agricultura protege a los dueños de los campos y mira para otro lado", afirmó Mesquida. "Por eso –explicó, queremos que la UEPC no sólo pelee por nuestro salario, sino también por este atentado contra nuestra vida".

"La primera denuncia de fumigaciones sobre escuelas data de 1995. Desde entonces, la situación no ha parado de empeorar. Vamos a exigir que la Provincia se ponga firme, y que paren las fumigaciones", dijo Carmen Nebreda de la UEPC. (La Voz del Interior)

Cordoba


REDUZCA-REUTILICE-RECICLE # PARE DE CONSUMIR !!

RED NACIONAL DE ACCION ECOLOGISTA.
www.renace.net

Coordinación Operativa: Centro de Protección a la Naturaleza - (CeProNat)
Belgrano 3716 - (3000) Santa Fe - Tel. 0342-453 1157-Pers.Jur. 275/79 -

Ce.: cpronat@yahoo.com.ar - www.cepronat-santafe.com.ar

jueves, 23 de julio de 2009

.Los genocidas están entre nosotros.

Y pensar que los genocidas en este caso están entre nosotros.

ESCRIBE MEMPO GIARDINELLI (escritor y periodista nacido en el Chaco al nordeste de Argentina en 1947. Luego de estar exiliado en Méjico por ocho años, volvió al país durante el gobierno de Alfonsín. Ha ganado varios premios y sus obras se han traducido a varios idiomas. Sus artículos, novelas, ensayos y cuentos han sido traducidos a una docena de lenguas.)

Lean esta nota. Son solo son 5 minutos, tomen conciencia de lo que pasa. Es un genocidio encubierto, desde hace 500 años hasta el dia de la fecha. Lean:

Argentina - Chaco: Tobas, miseria sin fin



En estos tiempos el Chaco concita la atención de todo el mundo.

Prensa y televisión global vienen a mirar los estragos de la desnutrición que afecta a miles de aborígenes en los bosques que se conocen - ya impropiamente - como El Impenetrable. Mi colega y amiga Cristina Civale, autora del blog Civilización y Barbarie, del diario Clarín, me invita a acompañarla. No es la primera invitación que recibo, pero sí la primera que acepto. Rehusé viajar antes de las recientes elecciones, porque, obviamente, cualquier impresión escrita se habría interpretado como denuncia electoral. Y yo estoy convencido, desde hace mucho, de que la espantosa situación socioeconómica en que se encuentran los pueblos originarios del Chaco, y su vaciamiento sociocultural, no son mérito de un gobierno en particular de los últimos 30 o 40 años (los hubo civiles y militares; peronistas, procesistas y radicales) sino de todos ellos.



Primero nos detenemos en Sáenz Peña, la segunda ciudad del Chaco (90 mil habitantes), para una visita clandestina -no pedida ni autorizada- al Hospital Ramón Carrillo, el segundo más importante de esta provincia. Civale toma notas y entrevista a pacientes indígenas en las salas de Tisiología, mientras yo recorro los pasillos mojados bajo las infinitas goteras de los techos, y miro las paredes rotas, despintadas y sucias, los patios roñosos y un pozo negro abierto y rebalsando junto a la cocina.

Aunque el frente del hospital está recién pintado, detrás hay un basural a cielo abierto en medio de dos pabellones. Vidrios y muebles rotos, escombros, radiografías, cascotes y deshechos quirúrgicos enmarcan las salas donde los pacientes son sólo cuerpos chupados por enfermedades como la tuberculosis o el Chagas. Me impresiona la mucha gente que hay tirada en los pisos, no sé si son pacientes o familiares, lo mismo da.



Una hora después, en el camino hasta Juan José Castelli -población de 30 mil habitantes que se autocalifica "Portal del Impenetrable"- la desazón y la rabia se perfeccionan al observar lo que queda del otrora Chaco boscoso. Lo que fue imperio de quebrachos centenarios y fauna maravillosa, ahora son campos quemados, de suelo arenoso y desértico, con raigones por doquier esperando las topadoras que prepararán esta tierra para el festival de soja transgénica que asuela nuestro país.




Entramos -nuevamente por atrás- al Hospital de Castelli, que se supone atiende al 90 o 95 por ciento de los aborígenes de todo el Impenetrable. Lo que veo allí me golpea el pecho, las sienes, los huevos: por lo menos dos docenas de seres en condiciones definitivamente inhumanas. Parecen ex personas, apenas piel sobre huesos, cuerpos como los de los campos de concentración nazis.

Una mujer de 37 años que pesa menos de 30 kilos parece tener más de 70. No puede alzar los brazos, no entiende lo que se le pregunta. Cinco metros más allá una anciana (o eso parece) es apenas un montoncito de huesos sobre una cama desvencijada. El olor rancio es insoportable, las moscas gordas parecen ser lo único saludable, no hay médicos a la vista e impera un silencio espeso, pesado y acusador como el de los familiares que esperan junto a las camas, o tirados en el piso del pasillo, también aquí, sobre mantas mugrientas, quietos como quien espera a la Muerte, esa condenada que encima, aquí, se demora en venir.



Siento una furia nueva y creciente, una impotencia absoluta. Le pregunto a una joven enfermera que limpia un aparador vidriado si siempre es así. "Siempre", responde irguiéndose con un trapo sucio en la mano, "aunque últimamente han sacado muchos, desde que empezó a venir la tele".

Es flaquita y tiene cara de buena gente: se le ve más resignación que resentimiento. Son 44 enfermeros en todo el hospital pero no alcanzan para los tres turnos. Trabajan ocho horas diarias cinco días por semana y cobran alrededor de mil pesos los universitarios, y menos de 600 los contratados, como ella. Los días de lluvia los techos se llueven y esto es un infierno, dice y señala los machimbres podridos y los pozos negros saturados que revientan de mierda en baños y patios. Y todo se lava con agua, nomás, porque "no tenemos lavandina".



Camino por otro pasillo y llego a Obstetricia y Pediatría. Allí todos son tobas. Una chiquilla llora ante su hijo, un saquito de huesos morenos con dos ojos enormes que duele mirar. Otra joven dice que no sabe qué tiene su nena pero no quiere que muera, aunque es obvio que se está muriendo. Hay una veintena de camas en el sector y en todas lo mismo: desnutrición extrema, mugre en las sábanas, miles de moscas, desolación y miedo en las miradas.

Después viajamos otra hora y el cuadro se hace más y más grotesco. Paramos en Fortín Lavalle, Villa Río Bermejito, las tierras allende el Puente La Sirena, los parajes El Colchón, El Espinillo y varios más. Son decenas de ranchos de barro y paja, taperas infames donde se hacinan familias de la etnia Qom (tobas). Todas, sin excepción, en condiciones infrahumanas.



Digan lo que digan, estas tierras -más de tres millones de hectáreas- fueron vendidas con los aborígenes dentro. Son varios miles y están ahí desde siempre, pero no tienen títulos, papeles, ni saben cómo conseguirlos. Los amigos del poder sí los tienen, y los hacen valer. El resultado es la devastación del Impenetrable: cuando el bosque se tala, las especies animales desaparecen, se extinguen. Los seres humanos también.

Y aunque algunas buenas almas urbanas digan lo contrario, y se escandalicen ciertas dirigencias, en el ahora ex Impenetrable chaqueño palabras duras como exterminio o genocidio tienen vigencia.



Desfilan ante nuestros ojos enfermos de tuberculosis, Chagas, lesmaniasis, niños empiojados que sólo han comido harina mojada en agua, rodeados de perros flacos, huesudos y ojerosos como sus dueños. Se llaman Margarita, Nazario, Abraham, María y lo mismo da. Casi todos dicen ser evangelistas, de la Asamblea de Dios, de la Iglesia Universal, de "los pentecostales" o "los anglicanos".
Involuntariamente irónico, evoco a Yupanqui: "Por aquí, Dios no pasó".

Al caer la tarde estoy quebrado, roto, y sólo atino a borronear estos apuntes, indignado, consciente de su inutilidad. Al partir de regreso veo en un caserío un cartel deshilachado por el sol:

"Con la fuerza de Rozas, vote lista 651".

Y en la pared de un rancho de barro, seguramente infestada de vinchucas, veo un corazón rojo como el de los pastores mediáticos brasileños de "Pare de sufrir". Abajo dice: "Chaco merece más.
Vote Capitanich".

A unos 400 kilómetros de aquí el escrutinio final de las elecciones avanza lenta, nerviosamente. En alguna oficina el ministro de Salud de esta provincia seguirá negando todo esto, mientras el gobernador se prepara para ser senador y vivir en Buenos Aires, bien lejos de aquí, como casi todos los legisladores.
¡Nunca antes, el Chaco ni este país me habían dolido tanto.!!!



martes, 5 de mayo de 2009

.Genocidio en Ruanda.


Ruanda, 15 años del genocidio

El precio de mirar hacia otro lado

La comunidad internacional permaneció pasiva ante el asesinato de 800.000 tutsis y hutus moderados en el país africano

RAMÓN LOBO - Madrid - 10/04/2009

Ruanda ha comenzado a conmemorar su mayor tragedia nacional: el genocidio que en la primavera de 1994 acabó con la vida de 800.000 tutsis y hutus moderados. En sólo 100 días, los genocidas acabaron con el 20% de la población. Mataron lista en mano, dirigidos por las milicias del Poder Hutu y alentados por locutores de la radio de las Mil Colinas que exigían arrancar los fetos de las mujeres embarazadas tutsis.

A FONDO

Capital:

Kigali.

Gobierno:

República.

Población:

10,186,063 (est. 2008)

La llamada comunidad internacional dispone también de 100 días para recordar y meditar sobre su pasividad mientras los interhamwe (los que matan juntos) macheteaban a un ritmo de 333 muertos a la hora. La Iglesia católica tiene también motivos para la reflexión y para pedir perdón a las víctimas por el papel de algunos de sus sacerdotes y monjas, que reunieron a sus fieles tutsis en los templos y después participaron, cuando no dirigieron, su asesinato.

Aún se discute quién disparó o mandó disparar el misil tierra-aire que derribó el avión del presidente de Ruanda, Juvénal Habyarimana, el 6 de abril de 1994, y cuya muerte puso en marcha la maquinaria del genocidio. Se discute con pasión en Francia, cuyo Gobierno liderado entonces por François Mitterrand fue de los mayores responsables: alimentó durante años de armas al Poder Hutu y organizó en los estertores del genocidio la Operación Turquesa, que no era una misión humanitaria, sino militar, cuyo fin fue salvar a los líderes de su régimen favorito a los que asentó en la frontera de Zaire en decenas de campamentos.

Se discute quién mató a Habyarimana cuando el hecho incontestable es que la matanza estaba preparada minuciosamente por el Poder Hutu y que existían listas de tutsis por distritos, aldeas y barrios y las milicias de asesinos sabían lo que debían hacer cuando se diera la orden.

Al presidente lo pudieron matar los radicales de su régimen que lo consideraban un traidor por firmar los acuerdos de paz de Arusha con la guerrilla del Frente Patriótico Ruandés (FPR), creada por los tutsis exiliados en Uganda a finales de los años cincuenta y que había ocupado el norte de Ruanda. Lo pudo matar el FPR, que tenía acantonado en Kigali a 600 hombres tras esos acuerdo de paz, y lo pudo matar una potencia extranjera insatisfecha con el manejo de la situación de su antiguo cliente. La lista de sospechosos es larga; las pruebas, escasas.

Discutir tanto sobre la excusa que pone en marcha una maquinaria de muerte que asesinó a un ritmo tres veces superior al de los nazis en el Holocausto y obviar el genocidio posterior es una forma de negacionismo, de empatía moral con los ejecutores, con los asesinos.

El genocidio de 800.000 personas y la huida de dos millones de hutus asustados a Zaire, arrastrados por el Poder Hutu (a los que se negaban a abandonar sus aldeas se les acusaba de colaboracionistas), provocó una quiebra moral, tal vez irreparable, de la sociedad ruandesa. La toma del poder por parte del Frente Patriótico Ruandés en julio de 1994 puso fin al genocidio de tutsis, pero no a la muerte (una epidemia de cólera mató en Goma a 30.000 hutus ese verano) ni a las matanzas, las de los otros y las suyas.

Durante dos años, la comunidad internacional (ONU y ONG incluidas, aunque ése no era su trabajo) mantuvo campos de refugiados de Zaire en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, fronterizos con Ruanda, pese a que eran gobernados por los genocidas. Desde esos campos se lanzaron incursiones contra la nueva Ruanda y se produjeron nuevos asesinatos. Nadie hizo nada por impedirlo. Se prefirió otra vez mirar hacia otro lado. Algunos de los países que enviaban ayuda a los Kivus vendían armas a los asesinos que obtenían el dinero para pagarlas del comercio ilegal de la ayuda humanitaria recibida.

En 1996, las nuevas autoridades de Ruanda lanzaron una ofensiva militar contra los campos a través de una guerrilla local, los banyamulengues (tutsis zaireños), apoyada por soldados regulares. Decenas de miles de hutus huyeron a la selva, aunque la gran mayoría optó por regresar a su país. La caída de los campos a finales de 1996 puso en marcha una rebelión más amplia, liderada por Ruanda y Uganda y su hombre, Laurent Kabila, contra Mobutu Sese Seko, el dictador de Kinshasa y estrecho aliado de Francia. El FPR aprovechó ese avance hacia la capital zaireña para matar todos los hutus posibles, sin diferenciar entre genocidas y escudos humanos.

Aquel avance hacia Kinshasa de una guerrilla variopinta liderada por Kabila escondía otra guerra dentro la guerra, la pugna entre Francia, la vieja metrópoli, y EEUU que, ganada la Guerra Fría, dejó de ver comunistas por doquier y empezó a detectar valiosos minerales en el subsuelo africano.

En mayo de 1997 cayó Mobutu del trono de Kinshasa y se instaló en él Kabila, el hombre de Ruanda y Uganda que no cumplió las expectativas. Por ello, sus patrocinadores trataron de derrocarle en agosto de 1998. Del fracaso de aquella asonada brotó otra guerra que implicó a Zaire (llamada ya República Democrática de Congo), Ruanda, Uganda, Burundi, Namibia, Angola, Chad, Sudán y Zimbabue. Esta guerra mundial africana, que finalizó con unos precarios acuerdos de paz en julio de 2003, ha causado la muerte directa o indirecta (hambre y enfermedades) de más de cinco millones de personas, según las ONG.

Decía al principio que todo empezó con un genocidio de 800.000 personas que nadie quiso o supo parar. Como ahora en Sudán, donde también falta perspectiva. O como sucedió en Bosnia-Herzegovina: más de 100.000 muertos y dos millones de desplazados y refugiados de una guerra que en marzo se cumplieron 17 años de su inicio. De aquella incapacidad de actuar nació Kosovo y sus consecuencias de Abjacia y Osetia del Sur. La política internacional es una compleja madeja que no obedece a cómodos plazos electorales de cuatro años. A veces, mirar hacia otro lado mata, es obsceno, y a la larga resulta demasiado caro desde el punto de vista político.

sábado, 2 de mayo de 2009

.Sojización y Dengue: una mancha más para el complejo sojero.



En los ùltimos dos años la invasión de mosquitos de las especies Aedes sp y Culex sp. invadieron amplios espacios de nuestro país especialmente de Pampa Húmeda, extendiéndose mucho màs allá del verano, que es la estación donde suelen aflorar masivamente. El fenómeno fue particularmente notable en 2008 cuando la invasión duró casi hasta el mes de mayo, pese a que la temperatura había descendido lo suficiente como para acabar con ellos. Para quienes seguimos de cerca el desarrollo de los hechos ambientales argentinos, el hecho no pasó desapercibido y tratamos de llamar la atención respecto de ¿qué ocurriría si la especie a propagarse no fuera la perteneciente al Aedes común o al Culex 'doméstico' sino el temible Aedes aegypti, vector de la Fiebre Amarilla y el Dengue?. Incluso en 2007 y 2008 hubo casos de fiebre amarilla en Bolivia, Paraguay, Brasil y Norte argentino, que se adjudicó a viajeros provenientes de los países hermanos. En la oportunidad señalamos la equivalencia del mapa correspondiente a la invasión mosquitera, con el que la multinacional Syngenta llamaba de 'la Repùblica Unida de la Soja', es decir, la región comprendida po las zonas de Bolivia, Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay sembradas con el mágico poroto transgénico forrajero producido por Monsanto, y rociado abudantemente con su agraciado herbicida 'matatodo' glifosato, conocido como Round up, acompañado por sus compañeros de ruta, tales como el 2-4-D, la Atrazina, el Endosulfán, el Paraquat, el Diquuat y el Clorpirifós, entre algunos otros. En ese momento -junto a otros ambientalistas del resto del continente- señalamos la rara coincidencia de ambos mapas, mucho mas notable en el caso de la expansión de la epidemia de Fiebre Amarilla de 2007-2008 y de la epidemia de mosquitos 'domésticos' de 2008. Así las cosas, preferimos suponer, que cualquier vinculación del raro fenómeno ambiental con la utilizaciòn masiva y descontrolada del glifosato y el área sojizada, no podía sino ser parte de una conspiración antimosnantiana o de mentes calenturientas que ven catástrofes ambientales por todos lados y no creen lo que dice la empresa multinacional o sus repetidoras de AAPRESID, la FFA, o Clarín Rural, respecto de la 'absoluta inocuidad' de los casi trescientos millones de litros de pesticidas arrojados por el complejo sojero sobre el ambiente agropapeano. Pero.. que las hay, las hay..

Así llegamos a la epidemia de dengue de 2009 y ¡oh, casualidad¡, la misma vuelve a coincidir con gran parte del área sojera sudamericana, y se basa en una expansión desorbitada de la población de mosquitos. Cualquier profesor de Ecología o de Biología -no empleado en una multinacional, o en un programa de investigación universitario financiado por ellas- preguntaría, ¿es qué habrá desaparecido algún predador natural del mosquito? o ¿es que el mosquito habrá aumentado su fuente de alimentaciòn de manera dsorbitante? Pues la primera es la pregunta correcta y por ende le corresponde la respuesta correcta, si es que el docente desea hacerse la pregunta, claro está.

El glifosato, la Atrazina, el Endosulfàn, el 2-4-D, el Clorpirifos, el Diquat y el Paraquat, casualmente matan peces y anfibios -sapos, ranas, escuerzos, etc- es decir a los predadores naturales de los mosquitos, a los que consumen tanto en su estado larval como de adultos. Pero si esto es así cómo es que nadie lo advirtió...

Pero hay más, pues la cosa no es tan directa, sino multivariada y compleja como todos los fenómenos ambientales. Si bien la epidemia de dengue que sorpresivamente ha atacado a nuestro país, tiene su origen en la propagación de la epidemia que afecta a la hermana República de Bolivia, la misma tiene su causa principal en el calentamiento global que afecta a nuestro planeta, que al producir el aumento de las temperaturas mínimas y medias extiende las enfermedades llamadas tropicales, (paludismo, fiebre, amarilla, dengue, malaria y otras) hacia las regiones templadas, es decir la Argentina. Esa es la razón principal de porqué volvió el dengue a nuestro país, el cual había sido eliminado durante los años cincuenta gracias a la encomiable labor del Dr., Ramón Carrillo. Sin embargo, cabe ubicar algunas otras relaciones causales del múltiple complejo ambiental que afecta a la expansión de una enfermedad como el dengue.

A las políticas de destrucción del Estado y sus controles aplicadas durante los noventa, que cesaron las fumigaciones preventivas, y a la falta de nuevos productos químicos para combatir al insecto vector Aedes aegypty, que las multinacionales del negocio agrotóxico no desarrollan debido a que según ellas ‘no es negocio, pues los países tropicales, principales destinatarios de los productos son malos pagadores’, debemos en el caso argentino sumar la tremenda expansión del área sojizada en Pampa Húmeda y extensas regiones del NEA y del NOA, lindantes con Bolivia, Brasil y Paraguay.

Así, la sojización mantiene una doble línea de influencia sobre la expansión del dengue. Por un lado el complejo de agrotóxicos utilizados para el sistema de la Siembra directa-sojaRR, se basa en el uso masivo de glifosato, endosulfán, clorpirifos, 2-4-D, atrazina, paraquat, y otros pesticiadas. Todos poseen una fuerte acción devastadora sobre la población de peces y anfibios, predadores naturales de los mosquitos, transmisores del dengue y la fiebre amarilla.

Esto puede comprobarse por la casi desaparición de la población de anfibios en pradera pampeana y en sus cursos de agua principales, ríos, arroyos, lagunas y bosques en galería, así como el elevado número de peces que aparecen muertos en los mismos o por la aparición de los mismos con fuertes deformaciones físicas y con graves afectaciones en su capacidad reproductiva, como han informado reiterados estudios e investigaciones de diversas instituciones de Pampa Húmeda. Podríamos señalar sin exagerar que los anfibios –principales predadores de mosquitos y otros insectos- son cosa del pasado en el territorio sojizado, arrasado por el cocktail de agrotóxicos utilizados por los productores en el sistema de Siembra Directa.

Un segundo elemento del relación entre la sojización y la epidemia de dengue, se ubica en la enorme deforestación producida en las áreas boscosas y de monte de las regiones del NEA y del NOA, lo cual destruye el equilibrio ambiental de esas regiones, liquidando el refugio y hábitat natural de los predadores de otros predadores de los mosquitos, permitiendo el aumento descontrolado de su población, tal como se viene comprobando en los últimos años, sólo que en este último correspondió a la población de Aedes aegypty y no al Aedes común o al Culex, como en años anteriores. El crecimiento desusado de la población de mosquitos es la causa principal de la expansión de la epidemia del dengue según señalan la mayoría de los especialistas y su relación con los agrotòxicos de la soja es casi directa.

Esta relación no es una relación causa-efecto simple, sino parte de las cadenas concatenadas de fenómenos que caracterizan a los procesos ambientales, y que por lo mismo son en general difíciles de estudiar o de señalar, mediante una mirada simplista de la relación causa-efecto, sin embargo es imposible negar la relación entre la destrucción de los predadores de los mosquitos que provoca la sojización por vía de los venenos que se usan para su cultivo, como por obra de la depredación de los montes y bosques nativos que produce su cultivo descontrolado, y por ende su responsabilidad central en la existencia de la actual epidemia de dengue. Una mancha más a cargar en el disparate sojero.

Alberto J. Lapolla

Ingeniero Agrónomo genetista e Historiador. Director del Instituto de Formación de la CMP

miércoles, 15 de abril de 2009

.Muertes de niños por jarabe contaminado aumentan a 84 en Nigeria.


.
La cantidad de niños que murieron en Nigeria por
consumir jarabe dental contaminado con un químico
venenoso aumentó a 84, una cifra que supera más de
tres veces lo anunciado en diciembre, indicó el viernes
el ministro de Salud local.


Babatunde Osotimehin dijo que se habían informado 111 casos de chicos que enfermaron después de tomar el jarabe dental "My Pikin" contaminado con glicol dietileno, un compuesto responsable de provocar insuficiencia renal.


"El envenenamiento causó muchas muertes de niños de entre 2 meses y 7 años en Nigeria. Se reportaron 111 casos desde noviembre y 84 son muertes", indicó el ministro en un comunicado.


El primer caso fue descubierto el 3 de noviembre, con síntomas que incluían diarrea, vómitos, fiebre, convulsiones e incapacidad para orinar. Los funcionarios de salud informaron en diciembre que 24 pequeños habían muerto.


Más de 400 botellas del jarabe My Pikin fueron retiradas de los comercios de todo el país africano y algunas personas involucradas en su distribución fueron arrestadas. La compañía nigeriana con sede en Lagos que fabrica el producto fue cerrada.


Desde hace tiempo, los fármacos contaminados y falsificados son un problema para la nación más poblada de Africa, pese al compromiso de la Agencia Nacional para la Administración y Control de Alimentos y Medicamentos (NAFDAC por su sigla en inglés) de tomar medidas al respecto.


En 1990, 109 niños murieron después de tomar jarabe de paracetamol que contenía el solvente glicol de etileno, un compuesto relacionado con el glicol dietileno y también normalmente empleado como refrigerante para motores.

Fuente: Reuters.

lunes, 13 de abril de 2009

.Tóxico en los campos.



EXCLUSIVO: UNA INVESTIGACION DEL CONICET CONFIRMO EL EFECTO PERJUDICIAL DEL GLIFOSATO
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-123111-2009-04-13.html

El agrotóxico básico de la industria sojera produce malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas, aun en dosis muy inferiores a las utilizadas en agricultura. El estudio, realizado en embriones, es el primero en su tipo y refuta la supuesta inocuidad del herbicida.

Por Darío Aranda

Las comunidades indígenas y los movimientos campesinos denuncian desde hace una década los efectos sanitarios de los agrotóxicos sojeros. Pero siempre chocaron con las desmentidas de tres actores de peso, productores (representados en gran parte por la Mesa de Enlace), las grandes empresas del sector y los ámbitos gubernamentales que impulsan el modelo agropecuario. El argumento recurrente es la ausencia de “estudios serios” que demuestren los efectos negativos del herbicida. A trece años de fiebre sojera, por primera vez una investigación científica de laboratorio confirma que el glifosato (químico fundamental de la industria sojera) es altamente tóxico y provoca efectos devastadores en embriones. Así lo determinó el Laboratorio de Embriología Molecular del Conicet-UBA (Facultad de Medicina) que, con dosis hasta 1500 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones sojeras, comprobó trastornos intestinales y cardíacos, malformaciones y alteraciones neuronales. “Concentraciones ínfimas de glifosato, respecto de las usadas en agricultura, son capaces de producir efectos negativos en la morfología del embrión, sugiriendo la posibilidad de que se estén interfiriendo mecanismos normales del desarrollo embrionario”, subraya el trabajo, que también hace hincapié en la urgente necesidad de limitar el uso del agrotóxico e investigar sus consecuencias en el largo plazo. El herbicida más utilizado a base de glifosato se comercializa bajo el nombre de Roundup, de la compañía Monsanto, líder mundial de los agronegocios.

El Laboratorio de Embriología Molecular cuenta con veinte años de trabajo en investigaciones académicas. Funciona en el ámbito de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Es un espacio referente en el estudio científico, conformado por licenciados en bioquímica, genética y biología. Durante los últimos quince meses estudió el efecto del glifosato en embriones anfibios, desde la fecundación hasta que el organismo adquiere las características morfológicas de la especie.

“Se utilizaron embriones anfibios, un modelo tradicional de estudio, ideal para determinar concentraciones que pueden alterar mecanismos fisiológicos que produzcan perjuicio celular y/o trastornos durante el desarrollo. Y debido a la conservación de los mecanismos que regulan el desarrollo embrionario de los vertebrados, los resultados son totalmente comparables con lo que sucedería con el desarrollo del embrión humano”, explica Andrés Carrasco, profesor de embriología, investigador principal del Conicet y director del Laboratorio de Embriología.

El equipo de investigadores dice que las diluciones recomendadas para la fumigación por la industria agroquímica oscilan entre el uno y el dos por ciento de la solución comercial (cada un litro de agua, se recomienda 10/20 mililitros). Pero en el campo es sabido –incluso reconocido por los medios del sector– que las malezas a eliminar se han vuelto resistentes al agrotóxico, por lo cual los productores sojeros utilizan concentraciones mayores. El estudio afirma que en la práctica cotidiana las diluciones varían entre el diez y el treinta por ciento (100/300 mililitros por litro de agua).

Utilizando como parámetros de comparación los rangos teóricos (los recomendados por las compañías) y los reales (los usados por los sojeros), los resultados de laboratorio son igualmente alarmantes. “Los embriones fueron incubados por inmersión en diluciones con un mililitro de herbicida en 5000 de solución de cultivo embrionario, que representan cantidades de glifosato entre 50 y 1540 veces inferiores a las usadas en los campos con soja. Se produjo disminución de tamaño embrionario, serias alteraciones cefálicas con reducción de ojos y oído, alteraciones en la diferenciación neuronal temprana con pérdida de células neuronales primarias”, afirma el trabajo, que se dividió en dos tipos de experimentación: inmersión en solución salina y por inyección de glifosato en células embrionarias. En ambos casos, y en concentraciones variables, los resultados fueron rotundos.

“Disminución del largo del embrión, alteraciones que sugieren defectos en la formación del eje embrionario. Alteración del tamaño de la cabeza con compromiso en la formación del cerebro y reducción de ojos y de la zona del sistema auditivo, que podrían indicar causas de malformaciones y deficiencias en la etapa adulta”, alerta la investigación, que también avanza sobre efectos neurológicos graves: “(Se comprobaron) Alteraciones en los mecanismos de formación de neuronas tempranas, por una disminución de neuronas primarias comprometiendo el correcto desarrollo del cerebro, compatibles con alteraciones con el cierre normal del tubo neural u otras deficiencias del sistema nervioso”.

Cuando los embriones fueron inyectados con dosis de glifosato muy diluido (hasta 300.000 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones), los resultados fueron igualmente devastadores. “Malformaciones intestinales y malformaciones cardíacas. Alteraciones en la formación y/o especificación de la cresta neural. Alteraciones en la formación de los cartílagos y huesos de cráneo y cara, compatible con un incremento de la muerte celular programada.” Estos resultados implican, traducido, que el glifosato afecta un conjunto de células que tienen como función la formación de los cartílagos y luego huesos de la cara.

“Cualquier alteración de forma por fallas de división celular o de muerte celular programada conduce a malformaciones faciales serias. En el caso de los embriones, comprobamos la existencia de menor cantidad de células en los cartílagos faciales embrionarios”, detalla Carrasco, que también destaca la existencia de “malformaciones intestinales, principalmente en el aparato digestivo, que muestra alteraciones en su rotación y tamaño”.

La soja sembrada en el país ocupa 17 millones de hectáreas de diez provincias y es comercializada por la empresa Monsanto, que vende las semillas y el agrotóxico Roundup (a base de glifosato), que tiene la propiedad de permanecer extensos períodos en el ambiente y viajar largas distancias arrastrados por el viento y el agua. Se aplica en forma líquida sobre la planta, que absorbe el veneno y muere en pocos días. Lo único que crece en la tierra rociada es soja transgénica, modificada en laboratorio. La publicidad de la empresa clasifica al glifosato como inofensivo para al hombre.

Como todo herbicida, está conformado a partir de un ingrediente “activo” (en este caso el glifosato) y otras sustancias (llamadas coadyuvantes o surfactantes, que por secreto comercial no se especifican en detalle), cuya función es mejorar su manejo y aumentar el poder destructivo del ingrediente activo. “El POEA (sustancia derivada de ácidos sintetizados de grasas animales) es uno de los aditivos más comunes y más tóxicos, se degrada lentamente y se acumula en las células”, acusa la investigación, que describe el POEA como un detergente que facilita la penetración del glifosato en las células vegetales y mejora su eficacia. Investigadores de diversos países han centrado sus estudios en los coadyuvantes (ver aparte) y confirmado sus consecuencias.

En el estudio experimental del Conicet-UBA (según sus autores, el primero en investigar los efectos del herbicida y el glifosato puro en el desarrollo embrionario de vertebrados), se focaliza en el elemento menos estudiado y denunciado del Roundup. “El glifosato puro introducido por inyección en embriones a dosis equivalentes de las usadas en el campo entre 10.000 y 300.000 veces menores, tiene una actividad específica para dañar las células. Es el responsable de anomalías durante el desarrollo del embrión y permite sostener que no sólo los aditivos son tóxicos y, por otro lado, permite afirmar que el glifosato es causante de malformaciones por interferir en mecanismos normales de desarrollo embrionario, interfiriendo los procesos biológicos normales.”

Carrasco rescata las decenas de denuncias –y cuadros clínicos agudos– de campesinos, indígenas y barrios fumigados. “Las anomalías mostradas por nuestra investigación sugieren la necesidad de asumir una relación causal directa con la enorme variedad de observaciones clínicas conocidas, tanto oncológicas como de malformaciones reportadas en la casuística popular o médica”, advierte el profesor de embriología.

La investigación recuerda que el uso de agrotóxicos sojeros obedeció a una decisión política que no fue basada en un estudio científico-sanitario (“es inevitable admitir la imperiosa necesidad de haber estudiado éstos, u otros, efectos antes de permitir su uso”), denuncia el papel complaciente del mundo científico (“la ciencia está urgida por los grandes intereses económicos, y no por la verdad y el bienestar de los pueblos”) y hace un llamado urgente a realizar “estudios responsables que provengan mayores daños colaterales del glifosato”.

martes, 7 de abril de 2009

.Las multinacionales farmacéuticas utilizan a los niños africanos como cobayas.




Un médico que participó en los experimentos denunció los hechos
06 de abril 2009. - La mayor farmacéutica del mundo, Pfizer, pagará 55 millones de euros a un grupo de familias nigerianas para evitar un juicio por la muerte de 11 niños en el país africano que sirvieron como cobayas de un medicamento en pruebas, Trovan.

En 1996, Nigeria sufrió una epidemia de meningitis que terminó con la vida de al menos 11.000 personas. En medio de la crisis humanitaria, Pfizer, famosa por haber inventado la Viagra, envió un grupo de médicos que colocó su centro de operaciones al lado de un centro médico gestionado por Médicos sin Fronteras, quienes intentaban detener la tragedia gracias a medicinas cuya fiabilidad estaba demostrada.

Los médicos enviados por la farmacéutica captaron 200 niños y prometieron a sus familias que los curarían.
Once de aquellos niños murieron y muchos más sufrieron efectos secundarios graves, incluidos daños cerebrales. Pese a que la alerta sanitaria persistía, el fracaso de la terapia experimental de Pfizer llevó a la empresa a desmantelar su dispositivo apenas dos semanas después de llegar al campo sin ofrecer información sobre los experimentos.

La historia es una de tantas que ocurren en África y que tantas veces han sido carne de novela o de película. No en vano, John Le Carré escribió El jardinero fiel, cuya adaptación a la gran pantalla consiguió cuatro Oscar, a partir de los hechos ocurridos aquel 1996 en Nigeria, según alega uno de los abogados.

En lugar de acabar en el baúl de los recuerdos, la conciencia de uno de los investigadores que participó en la misión de Pfizer le llevó a denunciar los hechos a su propia empresa mediante una carta dirigida al máximo directivo de la compañía, William Steere.

En ella, el médico advertía de lo ocurrido y aseguraba que las pruebas realizadas por Pfizer habían "violado normas éticas". Un día después de enviar la carta, el empleado fue despedido aunque la farmacéutica alegó que no tenía relación con la misiva.

Pfizer siempre ha mantenido que contaba con el permiso de las autoridades sanitarias del país para probar el nuevo medicamento y que recabó el permiso de los padres, algo que ellos niegan. Además, la farmacéutica afirma que sólo seis de los niños murieron tras administrárseles Trovan y que los otros cinco fallecieron tras recibir dosis de Rocephin, un producto certificado.

Nueve años después, la batalla legal iniciada por un grupo de familiares de los niños afectados y conducida por un abogado nigeriano y otro estadounidense ha dado sus frutos. Pfizer se ha comprometido a pagar a los afectados 55 millones de euros en concepto de indemnización tras llegar a un acuerdo extrajudicial, según informa el diario británico The Independent.

Sin embargo, el caso podría seguir vivo en Estados Unidos, donde un tribunal de apelación del estado de Nueva York ha admitido que el caso debe ser admitido a trámite en el país donde radica la compañía.

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